viernes, 6 de octubre de 2017

Recordando a Gabriela

   Os mando las cositas que aportamos el otro día en la reunión desde la poesía de Walt Whitman, leída por Matías a petición mía,"¡Oh capitán, mi capitán! que nos trae a la memoria la mítica película "El club de los poetas muertos" y su escena final donde el profesor de literatura Keating, amante de la poesía y del carpe diem, era despedido, hasta las poesías que aportó Basi,  poesías dedicadas a la vocación de nuestra protagonista de este mes, ser maestra. También os pongo imágenes y textos que me ha enviado LolyLoPa que se las entregaron sus alumnos. Todo en el marco la celebración del Día Mundial de los Docentes.



  
   El autor de este bellísimo poema fue el poeta estadounidense Walt Whitman. Se lo escribió al presidente Abraham Lincoln cuando fue asesinado.




lunes, 2 de octubre de 2017

Pinceladas de Historia de una maestra

Las Misiones Pedagógicas


   
   Surgidas a finales del siglo XIX como una idea de Manuel Bartolomé Cossío y Fran­cisco Giner de los Ríos,  fueron definidas por el propio Bartolomé 
“como escuelas ambulantes que van de pueblo en pueblo. Pero una escuela donde no hay que aprender con lágrimas, porque lo primero es divertirnos” y revitalizadas por la República con el fin de llevar los valores republica­nos a los pueblos más olvidados de la geografía española.
   Tenemos que ubicarnos en la España de 1931, en uno de esos pueblos abandonados y atenazados por los poderes de caciques y religiosos. Ponernos en el lugar de esos hombres y mujeres ante la sorpresa, pero también des­confianza, que les producían personas ajenas a sus pue­blos, generalmente relacionadas con la enseñanza, pero también escritores, pintores, actores… que iban cargados con libros, periódicos, cuadros, música, proyectores de películas, obras de teatro… Al escucharlos en sus exposi­ciones, al comentar los artículos periodísticos, al verlos escenificando obras de teatro o recitando poesías abrían sus mentes a nuevas inquietudes e intereses.
   La primera expedición llegó el 17 de diciembre de 1931 a la pequeña población segoviana de Ayllón. En algo menos de seis meses se había trasladado a la práctica el anhelo que venían expresando Manuel Bartolomé Cossío y otros destacados componentes de la Institución Libre de Enseñanza desde finales del siglo anterior. Las misiones pedagógicas se habían convertido en una realidad.
   En las Misiones colaboraban de manera altruista destacados intelectuales, poetas o artistas como Federico García Lorca, Miguel Hernández, Rafael Alberti, Luis Cernuda y tantos otros, además de estudiantes, maestros, bibliotecarios y muchos otros profesionales y personas de cualquier oficio o sin él, todas gentes entusiastas de la labor acometida por las Misiones en beneficio de la cultura popular. 
   El desarrollo de este proyecto no fue fácil; a la des­confianza hacia la República por parte de algunos sectores había que añadir el descontento generalizado de muchos trabajadores del campo, que veían cómo las promesas revolucionarias de la República llegaban a los pueblos tarde y matizadas.

La Guinea española
   Guinea Española, oficialmente Territorios Españoles del

Golfo de Guinea, también conocida como Guinea Ecuatorial, fue una colonia africana de España junto con el Protectorado Español de Marruecos, Ifni y el Sáhara Español. Localizada en el Golfo de Guinea y que se convirtió en la nación independiente de Guinea Ecuatorial.
   Esta colonia se formó a partir de la Colonia de Río Muni (formada en 1900), la isla de Fernando Poo, la Colonia de Elobey, Annobón y Corisco y otras islas adyacentes. La colonia se estableció entre 1885 y 1968. Fue reunificada en 1926 convirtiéndose en la Guinea Española 
con capital en Santa Isabel (hoy Malabo), en la isla de Bioko.
   


   Sin embargo, España carecía de la riqueza y el interés necesarios para crear una infraestructura económica importante durante la primera mitad del siglo XX. No obstante, España desarrolló grandes plantaciones de cacao en la isla de Bioko con miles de trabajadores nigerianos importados como braceros. Al proclamarse la independencia en 1968, Guinea Ecuatorial tenía uno de los mayores ingresos per cápita de África. España también ayudó a que Guinea Ecuatorial consiguiera una de las mayores tasas de alfabetización del continente así como una notable red de instalaciones sanitarias.
   El referéndum constitucional de Guinea Ecuatorial se produjo en agosto de 1968, bajo la supervisión de un equipo de observadores de la Organización de Naciones Unidas. Las primeras elecciones de la recién creada Guinea Ecuatorial dieron la victoria a Francisco Macías Nguema, tras los que se produjo la independencia de Guinea Ecuatorial. Macías gobernó de manera dictatorial hasta que fue depuesto, juzgado y mandado fusilar por su sobrino Teodoro Obiang en 1979.

Historia de una maestra

El sueño de Gabriela



   En 1923, una joven llamada Gabriela recoge su título de maestra. Mientras España vive los cambios históricos y políticos de la República, la revolución de Octubre y la guerra civil, Gabriela cumple el sueño de trabajar en lo más profundo de las escuelas rurales españolas y en la lejana Guinea Ecuatorial.
   Contada desde la verdad del recuerdo, esta novela rememora aquella época de pobreza, ignorancia y opresión, y muestra el importante papel de aquellos que lucharon por educar un país.

   Esta es una historia maravillosa. Cargada de sencillez, Historia de una maestra es un viaje por la memoria colectiva de un país, España, antes de que ésta se rompiera en dos.
   Es la narración de su vida que Gabriela, la protagonista, le hace a su hija Juana. Una vida que comenzó con consistencia aquel día en el que se acabó la carrera de magisterio en Oviedo y se abrieron las puertas de su futuro, un futuro lleno de luz que se truncaría con la Guerra Civil. 

   La novela está dividida en tres partes: El comienzo del sueño, El sueño y El final del sueño.
    En la primera parte, la historia de Gabriela nos lleva a uno de esos pueblos sin nombre de la provincia de León, un pueblo donde la vida era hostil, el frío se pegaba a los huesos y las noches eternas. Poco después, cuando la profesora tuvo la oportunidad de elegir el lugar donde quería dar clase, eligió lo que nadie quería: la Guinea Española. El entusiasmo de la protagonista, por entregarse a esos niños de caras negras y dientes blancos, radiantes. Y porque, a pesar de todo, algunas cosas no han cambiado tanto y "el hambre de África no terminará nunca. África es la víctima del hombre blanco", tal y como señala la protagonista tomando las palabras de su amigo negro.
   

   La segunda parte coincide con el regreso a la Península de la profesora, después de tener que dejar Guinea por una enfermedad. Fueron los años del sueño. De la República que hizo tanto por la educación. Y la última parte, la más triste, es la que condujo a España a esa guerra. Gabriela y su marido, Ezequiel, daban clases entonces en Los Valles y la revolución de Asturias de 1934 marcaría su vida.
   Historia de una maestra es una novela desprende ternura y belleza, desprende amor, pero no por un hombre porque esa clase de amor le llegaría a Gabriela tenuemente, primero en el rostro de Emile, su amigo médico sin que nunca llegara a culminarse y después de manera reposada en el rostro de Ezequiel, con el que compartía profesión. El amor que más brilla aquí es aquel por la educación, por la cultura. La pasión de enseñar a leer y a pensar a los niños de Guinea, a los niños de los pueblos humildes de Castilla que ha querido compartir en este libro.
 
   Dice la protagonista que "lo que no se comparte no deja huella ni nostalgia. No se siente pesar por el bien perdido en soledad. Tampoco el dolor sufrido a solas sirve de referencia pesarosa"

Próxima reunión 3 de Octubre de 2017 a las 6 en punto

Historia de una maestra
Josefina Aldecoa  
   

   En 1923 Gabriela recoge su título de maestra. Es el comienzo de un sueño que la llevará a trabajar en varias escuelas rurales en España y en Guinea Ecuatorial. Historia de una maestra es la narración, hecha desde la memoria, de la vida de Gabriela durante los años veinte y hasta el comienzo de la guerra civil.
   Con el trasfondo de la República, la revolución de Octubre y la guerra, esta novela rememora aquella época de pobreza, ignorancia y opresión, y muestra el importante papel de la enseñanza y de aquellos que lucharon por educar un país.
   Contada desde la verdad del recuerdo, con sentimientos que apenas nos atrevemos a reconocer y desde una progresiva toma de conciencia, Josefina Aldecoa nos abre un camino a la esperanza y al idealismo.


Fuente: Lecturalia